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lunes, 22 de noviembre de 2010

Vikingo: instalados en el metal



Con letras profundas, cantadas por la voz potente de Diego Medrano, los fanáticos de la banda se identifican con sus temas que hablan sobre la superación personal, los conflictos y las miserias cotidianas, acompañados de un sonido crudo.




Pasaron sólo tres años desde su surgimiento, pero Vikingo ya está sonando fuerte en la escena under. A pesar de los cambios de integrantes y con tan sólo un disco, Instalado, se ganaron la bendición de artistas respetados del heavy metal argentino como Walter Meza, conductor del programa MTL en el canal CM, y cantante de Horcas; y Marcelo Bracalente, de Jeriko.









Héctor Brandan (25), el manager, cuenta la historia de Vikingo, cómo va a ser el segundo CD, Nuevo Ser, cómo lo están promocionando y cuáles son los proyectos de esta banda que promete hacerse popular en un ambiente saturado, donde competir es la principal clave para sobrevivir.













lunes, 15 de noviembre de 2010

El origen de lo macabro

Los miedos y el terror que Edgar Allan Poe, pionero de la ciencia ficción y la novela policíaca, recreaba en sus relatos se inspiraban en él mismo. En su constante debate entre la locura y la lucidez, supo plasmar de posteridad todo aquello que escribió. Los difíciles años de su niñez, el alba de su tormentosa vida, hicieron de él una criatura frágil y vulnerable, hipersensible para captar lo siniestro y tenebroso que rodea al ser humano y volcarlo al papel. Él decía de sí mismo: “Muchas veces he pensado que podía oír perfectamente el sonido de las tinieblas deslizándose por el horizonte”.







Poe nació en Boston, Estados Unidos, el 19 de enero de 1809. Hijo de una pareja de actores ambulantes, su padre, David Poe, tuberculoso y alcohólico, murió poco después de su nacimiento y dejó a su madre Elizabeth, tísica también, a cargo de tres hijos pequeños. Inmersa en una pobreza total, partió con una compañía de teatro hacia el sur de Norteamérica. El 26 de diciembre de 1811 murió su madre y dejó a sus chicos huérfanos y en la miseria. Ese día Poe conoció a la compañera que lo persiguió por siempre: la muerte. De acuerdo con el escritor I. G Sanguinetti, es en ese preciso momento en que “su madre inicia una galería de mujeres lánguidas y moribundas que encontrará y amará a lo largo de su vida y que influirán de alguna manera en la creación de sus jóvenes heroínas: bellas, delicadas e irremediablemente condenadas”.





Poe fue adoptado por un comerciante y plantador rico de Virginia, John Allan, quien le posibilitó su gran educación. En 1815, viajó con su nueva familia a Inglaterra, donde las imágenes de barrios ocultos y misteriosos, llenos de brumas y casonas antiguas, impactaron en la cabeza del sensible niño y marcaron su temprano gusto por lo macabro. En febrero de 1826, ingresó a la Universidad de Virginia, en la facultad de Lenguas Clásicas y Modernas. Fue en ese período en que se entregó sin remedio al alcohol y a las drogas (opio y láudano). Varias veces afirmaba que bebía para evadirse de la realidad, para huir de recuerdos que lo torturaban, “de la soledad, del temor a una desgracia inminente”, pero también lo hacía cuando todo se encontraba estable. No era de extrañar que fuera víctima del alcohol, ya que su padre y su abuelo también lo fueron. Sus deudas por el juego, su alcoholismo y su conducta rebelde hicieron que John Allan se negase a mantenerlo allí. El 24 de marzo de 1827, Poe decidió dejar a su familia adoptiva y se embarcó en una vida errática, solitaria y miserable.






Su existencia transcurrió por ciudades como Nueva York, Filadelfia, Baltimore, donde trabajó en pequeños periódicos para poder subsistir y cada vez lo dominó más la bebida. Peter Ackroyd, autor de la biografía Poe, escribió: “Su matrimonio en 1835 con su prima hermana, Virginia Clemm, le aportó cierta estabilidad, y aunque la novia tenía sólo 13 años en el momento del enlace, vivieron en armonía durante una década, siempre perseguidos por las estrecheces económicas. Poe fue publicando poemas, relatos y críticas literarias que le granjearon cierta notoriedad, pero su equilibrio se desmoronó cuando Virginia enfermó de tuberculosis”.




Después de la muerte de Virginia, Poe se entregó a distintas mujeres, como también al delirio y al alcohol, que venían persiguiéndolo. El 3 de octubre de 1849 fue encontrado en un callejón en Baltimore, a pocos metros de una taberna, borracho semiinconsciente, hablando a gritos con seres imaginarios. Murió el 7 de octubre. Sus últimas palabras fueron: “¡Qué Dios se apiade de mi pobre alma!”. Nadie fue a su entierro. Su muerte pasó totalmente desapercibida. Nadie supo que la muerte de ese borracho significó la pérdida de una de las mentes más brillantes de la literatura universal de todos los tiempos.











lunes, 1 de noviembre de 2010

Un clásico de la política




Operación Masacre, un libro clásico de la literatura argentina y del periodismo de investigación. Un hito del rechazo al ocultamiento y a la ignorancia














El libro Operación Masacre, del periodista y escritor Rodolfo Walsh, describe cronológicamente los hechos del 9 de julio de 1956, cuando la policía, en plena dictadura militar del general Aramburu, secuestró y fusiló a Nicolás Carranza, Francisco Gariboti, Vicente Rodríguez, Carlos Lizaso y Mario Brión, en un basural de José León Suárez. Las víctimas que lograron fugarse fueron: Juan Carlos Livraga, Miguel Ángel Giunta, Horacio Di Chiano, Juan Carlos Torres, Julio Troxler, Reinaldo Benavídez, Rogelio Díaz y Norberto Gavino. Los testimonios de los sobrevivientes impulsaron a Walsh a iniciar la investigación de ese caso, que culminó con un libro clásico de la literatura política argentina.

El 9 de junio de 1956 los generales Raúl Tanco y Juan José Valle se sublevaron mediante un contra-golpe militar a la dictadura de la llamada "Revolución Libertadora", pero fracasaron. En los basurales de José León Suárez fueron fusilados varios civiles, sospechados de ser cómplices de esa revuelta. Unos meses después, Walsh se enteró que había varios sobrevivientes de esa matanza.



“Ésa es la historia que escribo en caliente y de un tirón”, dijo Walsh. En Operación Masacre, el escritor no dejó nada al azar, aparecen todos los datos: nombres, lugares, fechas, horarios, situaciones, documentos y los testimonios de todos los involucrados; las familias de las víctimas, los propios sobrevivientes y los encargados de los fusilamientos; que permiten reconstruir los hechos de aquella noche y la investigación periodística de Walsh.



Operación Masacre demuestra que sólo unos pocos de esos civiles estaban relacionados vagamente con el levantamiento, el resto desconocía el tema y fueron fusilados, o se intentó hacerlo, antes de que se dictara la ley marcial. “La Argentina libertadora y democrática de junio de 1956 no tuvo nada que envidiar al infierno nazi”, según escribió el propio Rodolfo Walsh, como razonamiento de su investigación, en un contexto social hostil y violento, porque Walsh no fue “un héroe de película, sino simplemente un hombre que se anima, y eso es más que un héroe de película”. Hasta la actualidad la masacre sigue impune.






Julio Troxler vuelve al lugar de los fusilamientos y revive esa noche




viernes, 29 de octubre de 2010

La ciudad y la multitud

Walter Benjamín en Sobre algunos temas en Baudelaire hace un repaso sobre las distintas visiones del concepto “multitud” en algunas obras de distintos autores en el siglo XIX. El tema de multitud se impuso con firmeza por aquel tiempo en las obras literarias, debido a las causas sociales, culturales y económicas que le dieron origen. El capitalismo fue esencial en su constitución, siendo relevante que la multitud fuese tomada como fenómeno del cual debía hablarse en la literatura.




Benjamín empieza hablando de Victor Hugo (Francia), como aquél que se adaptó mejor a la exigencia de hablar de las multitudes. Hugo, de hecho, se dirige a las multitudes creyendo que estas son necesarias para la manifestación de una democracia. Le confiere una connotación positiva al concepto. Friedrich Engels, por su parte nos habla de las consecuencias del modelo de acumulación capitalista en la sociedad inglesa: refiere a una “indiferencia brutal” de millones de personas que transitan por las calles, de un “encierro indiferente” con el que se manejan las personas envueltas en “intereses privados”. El ritmo de los transeúntes, dice Benjamín, provoca en Engels una “reacción moral” que le resulta desagradable. Tiene una mirada externa con respecto a la multitud. En el caso de Charles Baudelaire la multitud no le es indiferente, es intrínseca en su obra a pesar que no la describa. Otro autor al que hace referencia es a Edgar Allan Poe en su cuento El hombre de la multitud, donde aparecen descripciones de diferentes tipos sociales, como los "empleados de las clases superiores", que hacen que Londres parezca “tétrica y confusa”. Poe atribuye a la masa de gente uniformidad en el comportamiento, como si fueran automatizadas: “Parecía que pensasen sólo en abrirse paso entre la multitud”.


Se pueden establecer diferencias y aproximaciones entre los distintos autores sobre sus representaciones de la multitud. Por ejemplo Hugo lo ve como algo positivo y realza la figura de la multitud, caso diferente con Engels que la critica. Ambos autores tienen una reacción moral ante la multitud. Relacionando Engels con Poe, advierten el espectáculo amenazador que nos brindan la gente.


Siguiendo en la lectura se hace presente la figura del flaneur parisino de la poesía de Baudelaire para ser contrastado con el hombre de la multitud y el hombre con privacy. Entre sus características, el flaneur va a su propio ritmo en la ciudad (el cual se equipara al ritmo de las tortugas), le falta apuro. Su ambiente es el de los boulevares parisinos. Pertenece a la multitud, pero a la vez tiene una mirada externa. El flaneur está “en medio de los dos” tipos: el del hombre de la multitud, que es maníaco y forma parte de la masa amorfa, y el del hombre con privacy, el cual mira alejado y desde arriba, como estando en un cuadro aparte. Este hombre con privacy está reflejado en un texto de Theodor A. Hoffmann, “La ventana en ángulo del sobrino”, en el cual un sujeto mira desde su habitación imposibilitado de sucumbir a la muchedumbre así quisiera ya que es paralítico. Desde “arriba” se entrega al “arte de mirar”.



Benjamín menciona diferentes avances tecnológicos para referirse a la modificación que provocan en las conductas humanas. “Tienen en común el hecho de sustituir una serie de complejas operaciones por un gesto brusco”. Se menciona al teléfono, que con sólo levantar el receptor podemos acortar distancias; la fotografía que con solo un “disparo” podemos captar una acción durante un período ilimitado de tiempo. Aparece la palabra shock, término apropiado para describir a la multitud, ya que está sometida a continuos shocks y colisiones. Esto se ejemplifica con el tránsito, donde estos shocks se presentan de manera contínua al habitante de una gran ciudad: los anuncios de los periódicos y el film (por rápida sucesión de imágenes que se recibe en fragmentos de segundos). Se puede decir que el shock es alienante, fragmentan la experiencia, se pierde de vista el proceso del producto.



Con esto en mente se puede relacionar los dos tipos de alienación que plantea Benjamín: la alienación a la que está sometida la multitud de las grandes ciudades y la alienación del obrero en la fábrica. “( … ) no es el trabajador quien utiliza la condición del trabajo, sino la condición del trabajo quien utiliza al trabajador”, cita Karl Marx. Se ejemplifica con la cinta automática con la que trabajaba el obrero. El obrero se transforma en un autómata. Paralelamente se encuentra la multitud alienada, que se puede encontrar en el texto de Poe, donde se le atribuye una uniformidad de carácter, sus transeúntes reaccionan a shocks: “Cuando eran golpeados saludaban con exageración a aquellos de los que habían recibido el golpe”.


Se puede apreciar el análisis de Benjamín como un referente de la multitud urbana que no difiere con las condiciones actuales de la sociedad moderna. Los parámetros no cambiaron y podemos observar cómo la gente está expuesta a diversos shocks en las ciudades. Es un texto valioso si se quiere tener una visión de lo que es e implica los conceptos multitud y ciudad.

lunes, 25 de octubre de 2010

Del amor y otros demonios: el exorcismo en la actualidad

Hace unas semanas hable del libro de Gabriel García Márquez, "Del amor y otros demonios", que traslada al lector a la realidad de Cartagena de Indias (Colombia) del siglo XVIII, época del colonialismo, de los virreyes españoles, la esclavitud y La Inquisición. Márquez narra una historia que se mezcla con la realidad, donde una mordedura de un perro rabioso y la intransigencia de la Iglesia terminaron con la muerte de una niña por “posesión demoníaca”, término en el que se sigue creyendo en la actualidad.


En 1610 llegó a Cartagena de Indias, una colonia que era atractiva por su puerto negrero y comercial, el Santo Oficio de la Inquisición, que funcionaría hasta principios del siglo XIX. Uno de los delitos que se perseguían en la ciudad fue la brujería, que se practicaba bastante. Durante los años de actividad del Santo Oficio en Cartagena (desde 1610 hasta 1821) fueron castigados 767 reos, entre los cuales se encuentran un gran número de negras, condenadas por brujería. Muchas de las diagnosticadas como brujas fueron mujeres con enfermedades que los médicos de la época no podían explicar, o con trastornos que las pócimas elaboradas para su curación no podían curar. La Iglesia buscaba reprimir la brujería mediante el exorcismo.


En un principio, el exorcismo, implicaba el contacto con el agua bendita y santos óleos, rezo de oraciones, y tomar extrañas pócimas. Con el paso del tiempo, las técnicas exorcistas se hicieron cada vez más complejas y crueles. Cualquier acción era válida (azotes, encadenamientos, torturas, inmersiones en agua caliente o helada, ayunos) con tal de convertir el cuerpo en un lugar desagradable para el demonio.




Sierva María de Todos los Ángeles, protagonista principal de la historia, tenía doce años y fue criada por esclavos africanos que, debido a la indiferencia de sus padres, le enseñaron sus lenguas, costumbres y la devoción por sus deidades. Cuando la muerde un perro rabioso, el obispo interpreta sus convulsiones y sus alaridos en "jerga de idólatras" como "síntomas inequívocos de una posesión demoníaca" . Creía que "entre las numerosas argucias del demonio es muy frecuente adoptar la apariencia de una enfermedad inmunda para introducirse en un cuerpo inocente" . No se tomó en cuenta la crianza con los africanos de la niña. El obispo creyó que lo mejor era someterla a una serie de exorcismos tan crueles como innecesarios. Sierva María fue, entonces, víctima de la intolerancia religiosa.


El exorcismo es visto actualmente como mera superstición. Sin embargo, hay personas que sostienen que las posesiones son un hecho real y que el exorcismo es el único acto posible para contrariar ese mal. Uno de ellos es el Exorcista Oficial del Vaticano, Gabriele Amorth, quien a sus 85 años lleva más de 70 mil exorcismos realizados. Amorth habla que los síntomas más comunes entre los posesos son la fuerza descomunal, el hablar o entender diversas lenguas, alguna de ellas antiguas o desaparecidas. “El demonio a veces escupe objetos que son imposibles de explicar, por ejemplo, clavos de grandes tamaños y cuchillas de afeitar que salen del vientre de la víctima. Todos estos objetos se materializan en el momento en que salen de la boca”, comentó Amorth.


Márquez, en "Del amor y otros demonios", es crítico respecto a la actitud de la Iglesia en esa época porque en su afán por perseguir y castigar herejes, además de controlar a la sociedad, murieron miles de inocentes de manera cruel, a quienes se los confundió con brujos y endemoniados. La Inquisición terminó hace mucho, pero se observan todavía algunas de sus creencias, como son las posesiones demoníacas.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El amor: el peor de todos los demonios

Peleas, sexo, drogas, libertinaje, infidelidades, pedofilia, corrupción y amor. Estos son algunos condimentos del libro de Gabriel García Márquez, Del amor y otro demonios. Escritura prodigiosa, descripciones excelentes y climas recreados fantásticos, como sólo el maestro del realismo mágico los sabe hacer. Este resumen está dirijido a aquellas personas que no son amantes de las típicas historias de amor y que aún no leyeron esta hermosa historia.



Del amor y otros demonios



En Cartagena de Indias, a fines del siglo XVIII, nació Sierva María de Todos los Ángeles, pero se creía que iba a morir asfixiada. Dominga de Adviento, una esclava africana, prometió a sus santos que si vivía, la niña no se cortaría el pelo hasta que se case. Sierva María sobrevivió pero sus padres, un marqués y una mestiza brava, nunca la quisieron, así que Dominga se encargó de criarla y enseñarle sus costumbres. Mientras compraba cosas para la fiesta de sus doce años, Sierva es mordida por un perro con rabia en el tobillo izquierdo. El marqués se enteró y buscó ayuda de curanderos que sólo empeoraron su situación. El Obispo de la diócesis aconsejó al marqués que debía internarla en el convento de Santa Clara porque la consideraba endemoniada, y él accedió.


El título de exorcista se le otorga a Cayetano Delaura, discípulo del Obispo, quien llegó a las conclusiones de que la niña no estaba poseída y que estaba enamorado de ella. Cayetano, de treinta y seis años, se lo confiesa al Obispo y como castigo fue enviado a servir al hospital de los leprosos. Una noche, mediante el uso de unos túneles, va a la celda de Sierva María y le confiesa su amor. Sus visitas nocturnas se repiten.




Una mañana de abril, en el convento descubrieron que una prisionera se había fugado mediante los túneles que utilizaba secretamente Delaura, quien desesperado corrió a la celda de Sierva a visitarla sin saber que la habían trasladado de lugar. Fue atrapado por las clarisas y castigado a trabajar como enfermero en el hospital de leprosos Del Amor de Dios. Sierva María fue sometida a los exorcismos, y se deprime al no saber el por qué de la ausencia de Cayetano. Pocos días después, Sierva María fue encontrada muerta en su celda. Siglos más tarde se abre su ataúd y se ve que su cabello siguió creciendo hasta alcanzar la longitud de veintidós metros con once centímetros.


Trailer de la película basada en el libro, dirigida por Hilda Hidalgo.



lunes, 13 de septiembre de 2010

El placer de los sin techo

Algunas veces algo que nos da placer puede provenir de una situación poco convencional. El viernes pasado a la mañana descubrí que siento un especial gusto por tener clases al aire libre, en el contexto de una toma de facultad.


Hace un poco más de dos semanas comenzaron las tomas de las dos sedes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Marcelo T de Alvear y Ramos Mejía; la de Filosofía y Letras, Arquitectura y parte de Ingeniería; para exigir mejoras salariales, edilicias y demás necesidades. Ante la falta de acuerdo entre las agrupaciones estudiantiles, los profesores, los directivos y el Gobierno en general, los alumnos tenemos que asistir a bares, a los pasillos de la facu o a la calle para tener clases. Esta última modalidad de protesta es la más llamativa porque se aprecia a toda la fauna universitaria en su esplendor.


Ante todo, esta el desconcierto de ir o no a clase, porque no sabés qué va a hacer tu profe. Cuando decidiste despegarte de la almohada para ir y probar tu suerte, otra vez aparece el sentimiento de confusión. En las calles que rodean la sede de Sociales de Ramos Mejía, hay cientos de pibes con cara de "¿Dónde estarán todos?, ¿Dónde demonios está mi profesor?, ¿Qué hago acá?". Los llamados histéricos por celular y los mensajes de textos compulsivos son una fija en el estudiantado.


La alegría te invade cuando por fin encontrás a tu clan. Están todos parados y nadie sabe qué va a pasar. Mi profesor en este caso estaba más perdido que nosotros, así que fue a hablar con los alumnos que dirigen la batuta, que están en una mesa al lado de la puerta de entrada sobre la calle Franklin . "A usted le toca el árbol 5", le dijo un pibe con rastas larguísimas. Ante la visible cara de póker de mi profe, le señaló unos carteles que están pegados en los troncos de los árboles que adornan el largo de la vereda. Un curioso sistema de distribución de clases, claro está. Es una alegría saber que con cada toma se van perfeccionando más. En fin, después de pedir al grupo de al lado unas sillas prestadas, nos ubicamos en nuestro sector y comenzamos con la clase, o al menos eso intentamos.


"Los alumnos de Principales Corrientes del Pensamiento Contemporáneo, cátedra Moreno, se juntan entre el árbol 3 y 4", gritó al micrófono una chica con cara de pocos amigos. En total pasó como una hora para que todos estemos sentados. Pero el alboroto no terminó. Los chicos que organizan las clases públicas estaban todo el tiempo dando vueltas, colocándo nuevos carteles en las calles, barriendo y charlando entre ellos mientras se fumaban puchos y tomaban mate (¡encima ni siquiera convidaron!). Ni hablar de los intrusos: fotógrafos que se paraban al costado tuyo para captar alguna imagen única e irrepetible y hasta se tiraban al piso para hacer un plano contrapicado, es decir, todo un terrible despliegue de artística y movimientos de yoga mientras vos estabas tratando de retener lo que el profe explicaba; alumnos de TEA que estaban haciendo notas con las cámaras porque, en muchos casos, es la única manera que van a saber lo que es ir a una universidad (y pública); y peatones curiosos que usaban a sus perros como excusa para chusmear un poco a la juventud perdida ¡y encima zurda!

En un día despejado y soleado, las clases en las calles se parecen a una tarde en una plaza. Salvo que cambias el pasto por el alfalto, la guitarra por los libros, y los cantos por el teórico del profesor que te habla sobre la independencia y la herencia colonial española.


En medio de una crisis por el derecho a una educación pública digna, con miles de estudiantes de todos los niveles movilizándose en las calles para ser escuchados, las clases "al aire libre" no sólo son una buena medida de protesta, sino que son curiosas y en unos casos, hasta divertidas. Estos son algunos de los placeres de pertenecer a la universidad pública, que a pesar de los malos tratos que recibe, sigue siendo la más prestigiosa de Latinoamérica y una de las más importantes del mundo.


lunes, 6 de septiembre de 2010

Los trotes de los humildes



Después de una semana, a gran parte de la población argentina nos tocó un agradable domingo, libre de nubes y de los deseos irrefrenables de suicidarnos que nos provocan las inclemencias del tiempo. Rozagantes y llenos de vitalidad, muchos optamos pasar una tarde diferente y por eso elegimos, bajo nuestro propio riesgo, ir al hipódromo de Hurlingham, en la zona oeste del conurbano bonaerense.


Si fuiste al hipódromo de Palermo, sabés que no vas a poder escaparte de los trapitos que te van a pedir mínimo 20 mangos para poder estacionar el auto. En el de Hurlingham, en cambio, tenés un amplio baldío donde podés dejar tu vehículo, sin necesidad de pagar un peso. Eso sí, la satisfacción dura poco porque uno se va casi resignado a que se lo afanen.


Luego de contemplar seguramente por última vez a tu auto, entrás al predio. Unas gradas precarias, descascaradas y viejas resaltan en el paisaje ya de por sí deplorable. Un olor a meo fresco acompaña cada paso, pero descuidá que después de unos segundos te acostumbrás. La gran cantidad de basura esparcida por todo el hipódromo se opone al número de presentes. Los chicos corren descontrolados por todos los rincones, sin ningún tipo de vigilancia paterna. De hecho, los adultos si no están debatiendo con sus pares quién va a ganar o no están parados en las ventanillas para apostar, están tomándose una rica cerveza en uno de los tres bares que hay.








"Está por comenzar la sexta carrera. Las apuestas ya cerraron", anuncia el altavoz. Las tarifas oscilan entre un peso y dos. El premio máximo es de 1000. Todos los jugadores salen en estampida hacia las gradas, con su boleto en la mano. Los más relajados se quedan disfrutando de la birra, hasta que escuchan los primeros galopes. Dejan todo tirado. "Estela, ya volvemos y te pagamos", le grita un hombre a la mesera.





Comenzó la carrera. Las gradas se llenan parcialmente porque muchos prefieren amontonarse en las vallas, así pueden ver y gritar mejor: "¡Dale Zoom, apuráte!", "Corre la con.. de madre!", ¡"Nooooo!", son algunas expresiones que resuenan en el predio. Se agitan papeles mientras aparece una bandera alentando a un jinete. La narradora en el altavoz que se hace insoportable de escuchar. Terminó. En sólo tres minutos y medio se consagró al ganador de la vuelta: el número 8. Las risas y puteadas se hacen evidentes en los apostadores.



Hace frío. La tarde terminó así como las carreras. La comunidad se dispersa y va buscando las vías de escape. Las caras de alegría al comprobar que efectivamente el auto no sufrió un secuestro hacen que la peculiar tarde haya sido dentro de todo, satisfactoria.




http://www.trotehurlingham.com.ar/









martes, 31 de agosto de 2010

Musicalizando el ambiente

Inevitablemente la música es parte de nuestra vida. Para cada episodio trágico o grato, siempre hay una canción o artista que lo representa. La vida sexual no escapa a esta lógica, por el contrario, se necesitan de tal manera que a veces un tema condiciona la performance. Acá van algunos ejemplos clásicos infalibles a la hora de pasar al otro nivel


Caso A: Spandau Ballet, True. Al sólo nombrar esta canción seguro que se dibujó más de una sonrisa en el lector. Es que este tema y su típico "hahaha" de entrada está presente en todos los telos de la República Argentina, y me atrevería a decir del mundo. Entramos rápidamente al albergue transitorio, con el cuerpo en llamas y la pasión a flor de piel, y cuando apretamos en botón para que se prenda la radio, esta canción libidinosa aparece como por arte de magia. No es de extrañar que sus saxofones, la voz de gato alzado del cantante y ese coro medio balín haga derretir los oídos y brinden un clima idóneo para el amor. Desafío a los que no se dieron cuenta todavía, que la próxima vez que vayan a un albergue transitorio se fijen si este tema aparece o no.

Caso B: Erasure, Breath of Life. Puede que la comunidad heterosexual no comprenda el potencial erótico de esta canción, pero para los amigos gays (desde este blog mando saludos a todas las locas y les recuerdo mi incondicional apoyo pro igualdad) no hay cosa más irresistible. Por supuesto que nos atenemos al típico visitante del boliche América, o el de Buró en los 90' para los más viejos, dueños de las plumas, purpurinas, ropa aterciopelada fajada y confusos peinados. Ayudados con alguna que otra sustancia alucinógena, este tema en pleno boliche hace correr a los apartados hasta al más recatado balín. Lo bien que hace.

Caso C: Frankie Goes to Hollywood, Relax. Aunque también es un ícono de la comunidad gay, funciona muy bien en los heteros. Una vez que la risa provocada por los primeros acordes se va disipando, nacen unas miradas cómplices entre los amantes y da lugar a un sexo sadomasoquista, que será vital relajarse para sobrevivir (?).

Caso D: Guns N' Roses, Sweet Child O' Mine. No por casualidad muchas personas afirman que debutaron con esta canción. Las calzas diminutas y reveladoras del cantante Axl Rose, su pinta de "carilindo" y su voz agresiva bastaban para encender las polleras de más de una niña y dejarlas en bandeja a los depredadores. Hoy, después de casi 20 años de su creación, este tema sigue ganando vírgenes.

Caso F: Depeche Mode, Personal Jesus. Canción que destila sexo si las hay y nunca falla. El ratoneo es inevitable. El dulce y peligroso movimiento del cuerpo femenino, en armonía con el compás del tema, deja boquiabierto a cualquier espectador. No es para menos.

Caso G: Outfield, I don't want to lose your love tonight. ¡Ataque ochentoso! Si estás todavía en la fase de besos y no sabés qué va a pasar con tu compañía te aconsejo que pongas este tema. Inmediatamente va a arrojar un "awww" y se va a poner mimosona. Si es grande, se pondrá nostálgica y querrá vivir viejas experiencias adolescentes. Si es chica, seguro lo escuchó en alguna radio. No hay escapatoria. ¡Con esto ganás sí o sí!

Estos fueron algunos ejemplos de canciones con gran potencial erótico. Hay para todos los gustos: gays locas, lesbianas y heterosexuales. Pruébenlos que no fallan y cuenten a su amiga Erikathron cómo coño les fue.